3 abr 2011

Celo

Celo

El lapso en que los gatos comienzan a experimentar el celo es alrededor de ocho meses, mientras que las gatas promedian los seis.
Durante el celo, los gatos maúllan más fuerte y orinan para marcar su territorio, además de volverse más inquietos y agresivos. También intentan salir a la calle para buscar pareja, con lo que pueden desaparecer por algunos días. En tanto, las gatas hacen como un gruñido leve y suelen refregarse sobre el suelo, levantando parte de su cola.
Si bien estas gatas suelen entrar en celo en primavera, aquellas que viven dentro de una casa que posea la luz y temperatura artificial, pueden estar en celo permanentemente.

Esterilizacion y castracion

 
Esterilización y castración
No son pocas las personas que piensan que castrar o esterilizar a los gatos va en contra de su naturaleza. Sin embargo, alcanza con ver la gran cantidad de gatitos que diariamente son abandonados, para darse cuenta de que, “dejar que todo siga su curso”, puede ser aún peor.





De hecho, si se piensa que una gata puede tener 3 o 4 camadas de cachorritos al año, con un promedio de 4 gatitos por parto, es muy posible que dejarla sin un tratamiento acorde pueda llegar a transformarse en un gran número de gatitos que sufrirán por falta de alimentación y cuidados.


La castración en los machos

La edad óptima para castrar a los gatos, está entre los 6 meses y el año, dependiendo de cuando haya alcanzado el animal su total desarrollo.
Gracias a este tratamiento, se evita que estos gatos se vayan de la casa por algunos días en sus períodos de celo, lapso en el cual, debido a sus peleas por la hembra, pueden volver lastimados o contagiados de diversas infecciones.
Además, cuando entran en celo los gatos se vuelven más agresivos y tienen una tendencia a marcar el territorio, orinando en diversas partes de la casa. (Está orina es mucho más concentrada e intensa que la común, con lo que posee un olor difícil de quitar).
Por otra parte, la castración es una operación sencilla y de muy bajo riesgo, donde solo se extraen los testículos.
Otra alternativa posible es la vasectomía, una intervención que sirve para que no puedan segregar semen, quedando totalmente estériles. Sin embargo, su deseo y comportamiento no se modifica, por lo que no es recomendable.
Si bien es cierto que luego de la castración tienden a engordar un poco, ya que su actividad física disminuye, esto se puede solucionar con una dieta apropiada.

Esterilización de las hembras
La fecha de esterilización en las hembras es entre sus 6 meses y antes de que tengan su primer celo. Para la mayoría, lo ideal es efectuarlo después de su primer celo, cuando ya están desarrolladas. Mientras tanto, se le pueden suministrar métodos anticonceptivos, de manera temporal.

De hecho, cualquier método anticonceptivo, tanto en inyecciones como en pastillas, debe ser suministrado por cortos períodos, puesto que a largo plazo podrían traer problemas de diabetes o trastornos uterinos. En el caso de que la gata no sea cruzada ni operada, puede llegar a tener comportamientos agresivos, trastornos mamarios, embarazos psicológicos, y quistes ováricos.
Al esterilizar a la hembra, se le quitan su útero y ovarios, por lo que no se pueden producir celos ni embarazos. En el caso de que se opte por ligar las trompas, no podrá haber embarazo pero el celo continuará, algo que puede llegar a afectarle.